¿Qué esperas para comenzar?

Un emprendedor se caracteriza, como ya lo he dicho centenares de veces en posts, videos y tuits, por llevar sus ideas a la acción, sin embargo, hay muchísimos aspirantes a emprendedor que todavía están esperando el momento preciso  para comenzar.

Esperando ese momento ideal para dar rienda suelta a su espíritu emprendedor y comenzar a vivir de su propio negocio.

“Pero Jaime, hablar del otro lado del río es muy fácil”, me reprocharán algunos y los entiendo perfectamente, pero quiero que sepas que si yo pude lograrlo cualquiera puede también.

Ahora bien, hay una pregunta que me acecha con este tema de empezar con tu propio negocio y es la siguiente:

¿Qué esperas para comenzar?

Muchas cosas pueden estar pasando por la mente de una persona que se encuentra con un pie en el aire y que no termina de bajarlo para completar ese paso de fe que lo llevará a esa tierra prometida, donde comenzará a surgir como emprendedor.

Siempre que hablo de este primer paso recuerdo la película de “Indiana Jones y la última cruzada”, donde el aventurero arqueólogo debe dar un paso de fe y caminar sobre un puente que no se ve, sin embargo, al héroe no le importa.

Él sabe muy adentro de su corazón que ahí está el camino para cruzar al otro lado y avanza con todos sus miedos a bordo.

La sociedad genera miedo en el emprendedor.

La sociedad es culpable de crear seres humanos temerosos de comenzar con un negocio y desde niños es la que ha dictado las reglas. La directriz es que debes ir a la universidad, sacar las mejores notas, acto seguido, graduarte para buscar un empleo bien pago y de esta forma alcanzar una linda jubilación.

Esa es solo una parte de la realidad que vives. Contar la otra parte de la historia es difícil, porque vives en un mundo donde la historia segura es la de ser empleado, esa es la historia que más le gusta contar al 99% de la población.

La otra historia dice que existe otra opción que te llevará hacía una vida independiente y en la que no hay límites para tú desarrollo personal y financiero.

En el mundo hay mucho ruido, y en ese caos de decibles tú decides que quieres escuchar, por lo tanto, filtras algunos ruidos que no son más que las voces de otras personas que no tienen ni idea de lo que es emprender.

Expertos en decirte que emprender es peligroso, demasiado arriesgado, que no vale la pena y que no hay nada mejor que  lo seguro, además, te rematan diciéndote que ni lo intentes, porque podrías fracasar.

¿Habrá algo más arriesgado en la vida que entregarle tu futuro a la junta directiva de la empresa para la que trabajas?

El salario que devengas por prestar tus servicios a una empresa es pan para hoy y hambre para mañana. Eso sí es un verdadero riesgo.

Si estás convencido de que quieres comenzar tú propio negocio, entonces tendrás que seleccionar muy bien a las personas que escuchas.

Estás viviendo una era única donde Internet ha democratizado el conocimiento, haciendo que puedas escuchar a mentores que han logrado grandes cosas y los cuales te pueden entregar un mensaje que te ayude a comenzar tu negocio y a crecer como emprendedor.

Lee también: Los seis miedos básicos.

El fracaso hace parte de emprender.

Estoy seguro que parte del hecho de que no hayas empezado, proviene de temer al fracaso.

Fracasar es parte de la vida y, por lo tanto, de los negocios. No existe ni un solo emprendedor en el mundo que no haya fracasado miserablemente con un negocio.

Yo mismo he metido 3 veces la pata y te aseguro que la seguiré metiendo, porque cuando decides entrar en este juego del emprendimiento debes estar dispuesto a aceptar las reglas y un de ellas es que no es posible ganar cuando no sabes lo que es perder.

Piensa en un emprendedor famoso, el que quieres y te aseguro que tiene al menos una historia de fracaso.

Fracasar no es nada de lo que te debas avergonzar, el fracaso te forma como emprendedor, te hace más fuerte y mucho más sabio.

Emprender es un proceso duro que es necesario vivir, el cual no es posible saltarse y es algo que debes entender si estás dudando en comenzar un negocio.

Lee también: 6 cosas que harán fracasar tu negocio.

Hablar demasiado te paraliza.

Hablar mucho del negocio que quieres comenzar hace que tu  mente se ponga en modo idea de emprendimiento, no obstante, pasar mucho tiempo en esta etapa parlanchina no es nada bueno para tus futuros planes.

Hablar debe ir acompañado de acciones concretas y de verdadero impacto, las cuales te lleven a comenzar con tu idea.

¿Y a ti que es lo que no te permite comenzar?

Comparte tu opinión abajo en los comentarios.

¡Compartir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *