Qué es un propósito de vida y cuál es su recompensa.

La segunda vez que vi al conferencista Yokoi Kenji fue en una de sus presentaciones realizadas en un  centro comercial de Medellín. La primera vez fue en un video en YouTube, donde hablaba sobre los mitos y las verdades.

A esa conferencia fui invitado por una amiga cercana. Recuerdo que no me llamaba mucho la atención el tema; sin embargo, decidí asistir sin ningún tipo de expectativa.

Pues me llevé una gran sorpresa.

El tipo habló sobre algo que me dejó reflexionando aquel día.

Se trataba del propósito de vida.

La gente confunde los términos objetivo y meta con el propósito. Hasta ese momento, yo pensaba que los tres eran lo mismo

El propósito de vida es algo más grande que un objetivo o una meta. Más grande que las ambiciones materialistas humanas paganas, lo cual supera toda trascendentalidad espiritual.

En mi niñez nuca escuché a mis padres y menos a mis maestros, hablarme de un propósito. Fue algo que tuve que descubrir por mi cuenta.

Lamentablemente, algunos tardamos mucho en encontrar ese propósito, pero en ocasiones es necesario, ya que posiblemente no estemos listos para ir tras él.

EL propósito es un tesoro que debe ser buscado y encontrado en las profundidades de cada uno de nosotros. Muchos gurús dicen que es aquello para lo cual hemos venido a esta tierra.

Tener un propósito no es suficiente para que se cumpla. Una persona debe trabajar fuertemente en él para lograr aquello que lo hará convertirse en un mejor ser humano.

Un propósito no puede ser amasar un 1 millón de dólares en tu cuenta de banco en 5 años. Esto es muy superficial y  además no inspira.

¿Qué es un propósito de vida y cuál es su recompensa?

Un propósito de vida debe tener un componente de satisfacción espiritual que conecte con otros seres humanos y los lleve a un nivel de mejoramiento personal.

¿Recuerdas a la madre Teresa de Calcuta?

Esta increíble mujer trabajaba para ayudar a las personas menos favorecidas de la India a tener una mejor calidad de vida, trabajo por el cual, recibió el premio Nobel de Paz en 1979.

No creo que la madre Teresa se levantara todos los días diciéndose: “hoy voy a quitarle el hambre a 100 personas para que mi trabajo llegue a oídos del comité evaluador del premio Nobel y este año me gane ese premio.

Ella lo hacía, porque su propósito era ayudar a los menos favorecidos.

¿Vez la diferencia?

No tiene nada que ver con lo material, era un sentimiento completamente espiritual, el cual no generaba ninguna recompensa física de ningún tipo para ella.

Su recompensa era completamente espiritual y el solo hecho de saber que ayudaba a sanar el dolor de miles de personas cada día, la llenaba de orgullo. Como consecuencia de esto, sus actos de generosidad se conocieron en todo el mundo, lo que le valió no solo el Nobel y también muchos otros reconocimientos.

Curiosamente trabajar en nuestro propósito puede traer reconocimiento y dinero consigo; no obstante, esto es solo un simple efecto colateral de tus acciones.

Cuando comienzas a actuar bajo el código de tu propósito inevitablemente terminas creando cosas de valor inigualable.

Cosas por las que otras personas quisieran pagarte, pero aunque eso ocurra, sabes en tu interior que no es el dinero lo que te mueve, lo haces porque hay algo más fuerte brillando dentro de ti.

¿Cuál es mi propósito de vida?

Mi propósito de vida como emprendedor es enseñarles a las personas a ser libres por medio del emprendimiento.

Lo desarrollo levantándome todos los días muy temprano para leer un libro, ir a una conferencia, investigar y experimentar todo lo posible, para luego pasar esta información a mi blog, a mi canal de YouTube, a mis publicaciones en Instagram, Facebook y twitter o realizando una charla, etc. Para que todos las conozcan y puedan nutrirse de ello.

El propósito de vida es más grande que la motivación.

Cuando no tienes ganas de levantarte y tu energía se ve disminuida en un mundo de actividades basura que no aportan nada a tu vida, las personas lo atribuyen a la falta de motivación; sin embargo, la motivación aflora automáticamente cuando el propósito es encontrado.

La motivación no es necesaria cuando tienes un propósito, debido a que éste da más propulsión a tu vida que el más poderoso de los combustibles existentes en la tierra.

¿Cuál es tu propósito?

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