Cómo exterminar tus deudas de una vez por todas.

Emprender un negocio para convertirse en su propio jefe, tener libertad para hacer lo que quieran y como quieran, ganar más y trabajar por sus metas son cosas con las que muchas personas sueñan. 

Sin embargo, en ocasiones se presentan muchos obstáculos a la hora de llevar todas esas ideas al plano terrenal.

La falta de capital, no saber cómo arrancar, el miedo a fracasar, tener que renunciar a un empleo seguro y muchas cosas más, evitan que muchas personas den ese primer paso.

Aun así, todavía existe un obstáculo más grande que los mencionados anteriormente.

Este obstáculo es: estar endeudado.

El hecho de tener obligaciones que pagar hace que tengas que seguir empleado, y por lo tanto, tengas que cuidar tu trabajo para asegurarte una paga fija cada mes.

Esto conlleva a que tu emprendimiento deba estar en la sala de espera un tiempo más de lo necesario.

No te preocupes, no todo está perdido.

Te digo esto porque mucho antes de convertirme en emprendedor vivía endeudado, pidiendo todo el tiempo dinero prestado a mis amigos.

Adquiría cosas que no necesitaba y a crédito, tanto así que me llenaba de excusas para seguir comprando, hasta que me cansé de vivir de esta forma y decidí dar un vuelco total a mi estado financiero.

Porque lo he vivido en carne propia y para que tus sueños de emprendedor no tengan que detenerse más, en este post te voy a hablar de cómo exterminar tus deudas de una vez por todas.

No te metas en más deudas.

Cuando estas lleno de deudas lo primero que debes parar de hacer es seguir llenándote de ellas. Esto es como una especie de vicio, entras en una y sigues con otra sin parar.

Debes controlarte y evitar seguir adquiriendo nuevas deudas, de lo contrario te aseguro que el agujero en el que te encuentres se hará mucho más profundo.

Utiliza 30% de tus ingresos para pagarlas.

Dicen los expertos que debes conviértete en un maestro shaolin del orden y separar el 30% de tus ingresos para pagar lo que debes.

No importa si es el 30% o el 20%, lo que importa es que tengas el dinero para cumplir con tus prestamistas.

Separar el dinero para pagar debe convertirse en tu nueva religión.

Crea más ingresos.

Es difícil crear un negocio con deudas, pero sí, te las puedes ingeniar para ganar dinero extra sin tener que arriesgarte a empeorar las cosas.

¿Tienes algún talento que no explotas?

Si la respuesta es afirmativa, entonces este sería un buen momento para monetizar eso que sabes a pequeña escala.

Cuando produces más ingresos puedes abonar al capital, logrando así disminuir el valor de la deuda y la angustia por la falta de dinero.

Vende tu deuda a otra entidad para bajar los intereses.

Vender tu deuda a un tercero es una excelente posibilidad para bajar los intereses de tu obligación financiera. Existen entidades que buscan aumentar sus clientes comprando la deuda que tienes con otros bancos, estos por lo general te ofrecerán mejores facilidades de pago y menos intereses.

Hacer esto es genial porque así puedes reunir varias deudas en una sola (En caso de tener varias), lo que te permitirá tener más dinero libre a la hora de pagar tus cuotas.

Controla las fechas de pago.

Algo que debes tener muy presente son las fechas de pago de tus deudas, ya que si no eres organizado en este aspecto podrías olvidar pagar una cuota, lo que generará más intereses debido al incumplimiento.

Lo que quieres es acabar con la deuda no hacerla más grande.

Utiliza una libreta donde puedas anotar la fecha, el valor que pagaste, tanto de intereses como de capital y el saldo que adeudas. Esto te dará un mejor panorama de cómo van tus obligaciones.

La tarjeta de crédito.

Las tarjetas de crédito son una excelente herramienta cuando se utilizan bien, pero son el azote de aquellos que no les dan el uso correcto.

Cuando se te acaba el efectivo no quiere decir que puedes echar mano de las tarjetas. Utilizar las tarjetas de crédito como efectivo hace que te endeudes fácilmente.

Pagar a una sola cuota es la manera más inteligente de utilizar la tarjeta de crédito, incluso si conoces la fecha de corte podrías disfrutar hasta de 45 días de plazo antes de pagar lo que compraste.

Si definitivamente ves que eres un comprador compulsivo, mi mejor consejo es que canceles las tarjetas hasta que estés sin deudas y aprendas a utilizarlas a tú favor.

Controla tus gastos.

Para salir de deudas debes aprender a controlar tus gastos y dejar de tirar el dinero en cosas que no necesitas. Hay una frase que dice:

 

Gastamos dinero que no tenemos, en cosas que no necesitamos, para impresionar a gente a la que no le importamos — Will Smith.

 

Las personas que tienen malos hábitos financieros todo el tiempo están gastando en cosas que no necesitan, en otras palabras, están tirando el dinero a la basura solamente por tener algo que está de moda o por darse el gusto que creen merecerse.

Claro que tú te mereces todo lo bueno de la vida, pero no en este momento.

Antes de comprar algo hazte esta pregunta:

¿Qué pasa si no lo compro?

Si la respuesta es: no pasará nada, entonces debes olvidarte de ello.

Nunca te metas con prestamistas.

Ir con prestamistas particulares es venderle el alma al diablo y empeorar tu situación. Este tipo de personas te prestarán muy fácilmente el dinero que necesitas, no obstante, los intereses que cobran son ridículamente altos.

Sé que muchos acuden a ellos por desesperación, pero es mejor olvidarse de estas alternativas.

Realiza abonos a capital.

Cuando puedas realiza abonos, pero al capital de la deuda. Esto hace que disminuyan los intereses y el tiempo de pago.

Cuando pagas tus cuotas los bancos siempre sacan primero su tajada para los intereses que es mucho más de lo que se va al pago de la deuda.

Cuando haces abonos al capital estas abonando dinero a tu deuda y evitando que el banco cobre su parte de intereses.

No fíes a nadie.

Finalmente quiero aconsejarte no servirle de aval o fiador a ninguna persona.

¿Qué pasaría si la persona a la que estas ayudando, por alguna razón no puede pagar?

Pues, serás tú quien asuma la obligación, convirtiéndose en una deuda más. Es mejor ponerse coloradito y decir que no cuando te lo pidan.

Para finalizar.

Para mí no fue fácil decidir lanzarme al vacío del emprendimiento, y se por lo que pasan todos aquellos que tienen ideas, son creativos y quieren hacer algo grande con sus vidas, mas allá de enriquecer a su jefe.

Las deudas son un estorbo más para alcanzar esa meta de ser tú propio jefe, pero debes terminar con ellas antes de comprometerte realmente con algún proyecto.

Emprender endeudado no es sano, ni para ti, ni para los que te rodean, por eso debes actuar con inteligencia y exterminar tus deudas de una vez por todas para poder comenzar tú camino como emprendedor.

¿Qué piensas de aquellos que emprenden teniendo deudas?

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